La ciudad de Viena

La ciudad de Viena se sitúa junto al río Danubio. Esta ciudad es una combinación de la arquitectura antigua y la moderna. En ella están representados los principales estilos arquitectónicos de Europa.

 

Viena es la capital austríaca, situada sobre las márgenes del río Danubio, en la región este del país. En esta ciudad se dio un gran movimiento cultural durante los siglos XVIII y XIX, lo que la llevó a convertirse en la capital europea de la música clásica.

La ciudad posee una mezcla encantadora de construcciones antiguas y modernas, que se desarrollan a lo largo de sus amplias avenidas. Esta ciudad está poblada por innumerables monumentos.

La ciudad está dividida en 23 distritos y su población ronda los 1.700.000 habitantes, siendo la mayor ciudad del país. Los distritos están dispuestos de manera concéntrica, partiendo del casco antiguo de la ciudad (Innstadt), que es el distrito Nº1. La ciudad se extiende hasta las colinas de los bosques de Viena, donde pueden apreciarse sus viñedos y las tabernas típicas.

Viena es un centro industrial de importancia dentro del país. Pero también posee importancia a nivel internacional, siendo la sede de numerosos organizaciones mundiales como Naciones Unidas (ONU), Organización de los Países Exportadores de Petróleo (OPEP), entre otros.

El turismo es otra de las actividades fundamentales de la ciudad, convirtiéndola en uno de los principales centros turísticos de Europa. Cualidades como el orden, la seguridad, la limpieza y la eficiencia de sus servicios públicos, han llevado a la ciudad a los primeros puestos mundiales en lo referente a la calidad de vida. Esto se suma a su variedad cultural.

 

La arquitectura de Viena:

Viena es una de las representantes de la mejor arquitectura europea de todas las épocas. En ella se dan cita todas las tendencias arquitectónicas, contando con algunas joyas de la arquitectura.

En el período Románico, podemos incluir ejemplos como la iglesia de San Ruperto, considerada como la más antigua de Viena. También la parte antigua de la Catedral de San Esteban, comenzada en 1137.

El Gótico vienés es una mezcla entre el gótico italiano, el francés y la tradición austríaca. Entre sus exponentes están la iglesia de María am Gestade, la Cñamara del Tesoro del Placio Hofburg, la iglesia de los Agustinos (que guarda los corazones de los Hasburgo).

El Renacimiento no cuenta con muchos exponentes en la ciudad, aunque son de gran calidad, como la Puerta de los Suizos, del Palacio de Hofburg.

El Barroco tiene ejemplos de gran calidad, que se cuentan entre los mejores de Europa. J.B. Fischer von Erlach, es uno de los principales nombres de la arquitectura barroca vienesa, que trabajó con elementos austríacos, fusionados con influencias extranjeras. Entre sus trabajos figuran: la iglesia de San Carlos Borromeo, una de las mayores obras del Barroco, parte del Palacio de Schönbrunn y parte del Palacio de Hofburg.

Otro exponente del Barroco es von Hildebrandt, autor del Palacio de Schwarzenberg y los palacios gemelos de Belvedere. Casi todos los palacios de Viena, pertenecen al Barroco.

La arquitectura de comienzos del siglo XIX está caracterizada por el estilo Biedermeier, destacado por su sencillez y la decoración sobria.

En el siglo XIX, también se desarrolla la arquitectura historicista, que intenta recuperar los estilos pasados, agregándoles características de actualidad. De esta época surgen las construcciones neorrománicas, neogóticas, neobarrocas, neorrenacentistas, etc. Es la época en que se realizó un nuevo trazado en la ciudad de Viena y se derribaron las murallas perimetrales de la ciudad, para construir edificios de gran importancia como la Ópera del Estado, el Ayuntamiento, el Parlamento, la Bolsa.

A finales del siglo XIX, surge el Modernismo europeo, con estilos como el Art Nouveau, el Art Déco, el Modern Style, etc.

En el siglo XX, llegan las distintas vanguardias (Expresionismo, Realismo, Futurismo, Surrealismo, etc.).

De la arquitectura actual cabe destacar la obra de Friedensreich Hundertwasser, como los apartamentos Hundertwasserhaus, de líneas biomórficas, la Kunsthaus Wien.

La Haas-Haus, del arquitecto Hans Hollein, es uno de los edificios más destacados de la arquitectura austríaca moderna.

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